La fiscal de la ciudad de Guatemala investigaba los hechos
de 1982, una masacre ocurrida en Guatemala
que cobró la vida de más de 250 personas entre hombres, mujeres y niños. El caso llegó hasta el indocumentado óscar
Alfredo Ramírez Castañeda que vivía en Estados Unidos con su familia.
Hasta entonces, la fiscal decidió comentarle la situación por correo a Óscar. La información valdría con fuertes declaraciones de que era él uno de los dos sobrevivientes de un trágico suceso, en el que un escuadrón de comandos especiales había asaltado el pueblo de Dos Erres en 1982.
Óscar sabría que su vida no fue la que creyó que era, aunque en cierta parte ya tenía algún
conocimiento, hora Óscar tendría que
decidir si cooperar para hallar la verdad u omitirla para no sufrir algún tipo
de riesgo.
Sería entonces, la prueba para hacer justicia por las
victimas del pueblo de Dos Erres. Aunque en Guatemala la sociedad desea que se
acabe la situación de corrupción, ésta
obliga a dejar los hechos en la impunidad. Se convertiría en una prueba hacia
la verdad.