Jani Silva es una líder campesina del Putumayo y
hace parte de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina (anzorc), y
lo único que reclama es el derecho a ser campesina.
Una campesina que vela por el derecho de los suyos,
apoya el proceso de paz que lentamente avanza en la Habana, puesto que piensa
que es una oportunidad para terminar con el conflicto y reconocer las tierras de
los campesinos que han terminado en otras manos, de reconocer el gran campo económico
que se pierde, además, de que el conflicto debe terminar con las dos partes y
que ellos pueden aportar hacia la justicia social. Sin embargo, es obvio que
hay otras personas, entes, empresas o fuerzas que aún se oponen a la paz o a
este tratado y que no solo es por desconfianza sino que va más allá, a los
intereses económicos en los terrenos
donde ella y muchos campesinos están viviendo.
Jani participó en 1996 en el paro cocalero, donde
miles de campesinos se movilizaron para terminar con las fumigaciones para
erradicar los cultivos ilícitos, que entonces prometían mejor ganancia para los
campesinos, sin embargo, después quedan sin coca, sin comida y con las tierras
dañadas por los químicos con los que se pensaban terminar esta plantación.
Como hoy en día en el paro agrario, estas protestas fueron
acusadas de tener infiltración guerrillera. Allí el gobierno tuvo oportunidad
para mandar a los representantes del orden público, donde murieron muchos
campesinos, y donde Jani Silva, embarazada en ese entonces, veía morir a sus
compañeros.
Ahora Jani se pregunta ¿qué pasó con los muertos y
desaparecidos del Putumayo?, de ¿quién recuerda las acciones del ejército que arremetían
contra la multitud?
Jani ha conocido muchas malas experiencias, personas
que han pedido su ayuda porque son desplazados por la guerrilla, por el ejército,
además de que el gobierno poco ayuda a los campesinos, lo vemos reflejado hoy
con el problema del paro agrario, y lo más increíble es que son las personas
menos favorecidas, las más humildes las que pagan grandes consecuencias.
¿Qué pasará con los campesinos y con la agricultura colombiana,
con respecto al decreto 9.70, que en breves palabras es la privatización de la semilla?